Un prompt es la instrucción o entrada que das a una herramienta de inteligencia artificial para obtener una respuesta. Puede ser una pregunta breve, un conjunto de instrucciones, un texto que quieres resumir o una combinación de texto y otros materiales si la herramienta los admite.

Un buen prompt no necesita palabras secretas. Suele funcionar mejor cuando explica qué quieres conseguir, qué información debe usar la herramienta y cómo quieres recibir el resultado. Después conviene revisar la respuesta y ajustar la petición: un modelo puede equivocarse aunque la instrucción esté bien escrita.

Esta guía se centra en principios generales que pueden aplicarse a distintos asistentes. Las funciones, límites, tratamientos de datos y formatos disponibles dependen de cada servicio y pueden cambiar; consulta la documentación de la herramienta concreta antes de compartir archivos o información sensible.

Prompt: significado con un ejemplo

Si escribes «resume este texto en cinco puntos», esa frase es un prompt. Si además adjuntas el texto, el contenido aportado forma parte de la información que la herramienta puede utilizar para responder. Una instrucción más completa puede indicar a quién va dirigido el resumen, qué aspectos debe incluir y qué información no debe inventar.

Compara estas dos peticiones:

Resume este texto.

Resume el texto siguiente en cinco puntos para una persona que no conoce el tema. Incluye las fechas que aparezcan y señala los datos que el texto no aclara.

La segunda define mejor el resultado deseado. No garantiza que la respuesta sea correcta: hay que compararla con el texto original, especialmente si una fecha o una condición es importante.

Cinco elementos útiles

Una estructura sencilla puede reunir:

  1. Objetivo: qué tarea quieres resolver.
  2. Contexto: para quién es y qué situación debe tener en cuenta.
  3. Material: texto o datos que puede usar, si corresponde.
  4. Formato: lista, tabla, correo, esquema u otro resultado.
  5. Límites: longitud, tono, restricciones y qué hacer si falta información.

No todas las tareas necesitan los cinco elementos. Para una pregunta sencilla puede bastar una frase; para trabajar sobre un documento largo, separar instrucciones y material reduce la ambigüedad. Los encabezados, las comillas o los delimitadores ayudan a mostrar dónde termina la instrucción y empieza el contenido que se analiza.

Ejemplo 1: resumir un documento

Una petición práctica podría ser:

Resume el texto entre comillas en un máximo de 150 palabras. Explica la decisión principal, los plazos y qué información queda pendiente. No añadas datos que no estén en el texto.

Después pega el material delimitado. Antes de utilizar el resumen, compara los plazos, cantidades y excepciones con la fuente original. Si el documento es demasiado largo para la herramienta, puede ser necesario dividirlo y comprobar que no se hayan perdido condiciones entre las partes.

Si el contenido procede de un tercero, ten en cuenta sus derechos y la política de datos de la herramienta antes de subirlo. En un entorno de trabajo, verifica también las normas internas sobre documentos confidenciales.

Ejemplo 2: estudiar sin sustituir el aprendizaje

A partir de estos apuntes, crea diez preguntas de dificultad progresiva. No muestres las respuestas todavía. Después de cada respuesta mía, dime qué parte está bien y qué debería repasar, citando el fragmento de los apuntes utilizado.

Esta petición convierte el material en una práctica activa. Conviene revisar las correcciones con los apuntes o el profesor, porque el asistente puede interpretar mal una pregunta o presentar como seguro algo que no lo es. También puedes pedir que diferencie entre lo que aparece en el material y lo que se añade como explicación general.

Ejemplo 3: redactar un correo

Redacta un correo breve y cordial para pedir una reunión. El objetivo es revisar el calendario de un proyecto. Propón dos franjas de ejemplo sin afirmar que están confirmadas y deja un espacio para que yo añada los nombres.

El resultado es un borrador, no una acción enviada. Revisa destinatarios, fechas y datos antes de usarlo. No incluyas nombres, direcciones, presupuestos o información de clientes en una herramienta externa si no tienes autorización y no conoces cómo se tratarán esos datos.

Ejemplo 4: comparar opciones

Compara estas tres propuestas utilizando solo los datos que incluyo. Crea una tabla con precio, plazo y lo que falta por confirmar. Si un dato no aparece, escribe «no indicado» en vez de deducirlo.

Una tabla puede hacer más fácil la lectura, pero también puede dar una apariencia de precisión a datos incompletos. Comprueba que cada celda se corresponde con la fuente y que las unidades, impuestos y plazos sean comparables. Una herramienta que consulta la web puede encontrar información adicional, pero las páginas y sus fechas también deben revisarse.

Una plantilla reutilizable

Puedes empezar con esta estructura y eliminar lo que no necesites:

Objetivo: [qué quiero conseguir]
Contexto: [para quién y para qué]
Información disponible: [datos o texto que puede utilizar]
Formato: [lista, tabla, correo o explicación]
Límites: [longitud, tono y condiciones]
Si falta información: [pregunta o indica que no está disponible]

La plantilla organiza la petición, pero no convierte al modelo en una fuente infalible. Pedir enlaces o citas tampoco asegura que existan: hay que abrirlos y comprobar que respaldan lo que se afirma.

Cómo mejorar una respuesta

Si el resultado es demasiado genérico, concreta el público o añade un ejemplo. Si es demasiado largo, pide una extensión determinada. Si omite una condición, señálala y solicita una nueva versión. Trabajar por pasos puede ser más útil que añadir instrucciones contradictorias en una sola petición.

Conviene separar una opinión o sugerencia de un dato verificable. Pide que la herramienta indique qué partes proceden del material aportado y cuáles son inferencias. Después contrástalas: el modelo puede inventar datos, citas o fuentes, una limitación que suele describirse como «alucinación».

Para asuntos médicos, jurídicos o financieros, una respuesta puede servir para preparar preguntas, pero las decisiones requieren fuentes fiables y, cuando corresponda, asesoramiento profesional. Y antes de pegar datos personales, comprueba la configuración y las condiciones del servicio.

En IA puedes seguir más explicaciones. TodoWeb también ha tratado la cooperación iberoamericana en inteligencia artificial, un contexto distinto del uso cotidiano de un asistente.

Fuentes

Elaborado por la redacción de TodoWeb con asistencia de inteligencia artificial a partir de las fuentes enlazadas. ¿Has visto un error? Escríbenos desde correcciones.