El Boletín Oficial del Estado del 30 de octubre publicó una resolución de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, fechada el 15 de octubre, que incluye siete humedales de la Comunitat Valenciana en el Inventario Español de Zonas Húmedas. La decisión da entrada a esos espacios en el registro nacional que el Estado mantiene de las zonas húmedas del país.

La resolución se apoya en el Real Decreto 435/2004, que regula el inventario nacional y desarrolla el artículo 9.3 de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Según su artículo 4, la inclusión se hace «mediante resolución motivada» de la Dirección General, a propuesta de la comunidad autónoma y previa notificación a los organismos de cuenca o de demarcación de costas. El mismo artículo exige publicar estas resoluciones en el BOE.

Los siete humedales

El texto oficial los enumera con su código de inventario y la justificación común de que cumplen las características que fija el real decreto. Estos son, con los nombres tal como figuran en el BOE:

  • Albufera de Gaianes (IH521021)
  • Desembocadura del riu Montnegre o riu Sec (IH521022)
  • Conjunto de El Prado-Rodriguillo (IH521023)
  • Embalse de La Pedrera (IH521024)
  • Llacuna de Sant Mateu (IH522012)
  • El Quadre de Santiago (IH522013)
  • Laguna temporal del Rebalsador-El Prao (IH523018)

La resolución es parca en datos geográficos: no da superficies y apenas alude a lugares (El Campello, Orihuela, Castellón, Alicante). Para situarlos con más precisión hay que recurrir a otra fuente. Alicante Plaza, que reprodujo en mayo de 2022 una información de Europa Press sobre el Consell, localizaba la Albufera de Gaianes en Gaianes y Alcocer de Planes, el embalse de La Pedrera en Orihuela y San Miguel de Salinas, el conjunto de El Prao-El Rodriguillo en El Pinós, la laguna de Sant Mateu en Sant Mateu, el Quadre de Santiago en Benicàssim, la laguna temporal de El Rebalsador-El Prao en Alcublas y la desembocadura del río Monnegre o río Seco en El Campello. Esas ubicaciones, y las grafías de esa crónica (por ejemplo «El Prao-El Rodriguillo» frente a «El Prado-Rodriguillo» del BOE), proceden solo de la información de 2022.

De la Generalitat al Estado

Esos espacios no son una novedad para la administración valenciana. Según aquella crónica de 2022, el pleno del Consell aprobó entonces ampliar el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana en 1.661 hectáreas (1.660,99) con siete espacios naturales, la primera ampliación desde que el catálogo se creó en 2002. La información describía esos espacios como integrados en el inventario nacional de zonas húmedas.

El BOE solo dice que la inclusión se hace a propuesta de la comunidad autónoma. La resolución de 2026 no menciona el acuerdo del Consell ni su fecha, así que que ambos textos sean dos pasos del mismo trámite es una inferencia de esta redacción a partir de la coincidencia de nombres, no algo que afirme el BOE.

Qué implica y qué no

La resolución dispone la inclusión en el inventario y poco más. No describe obligaciones de gestión, medidas de protección ni financiación asociadas. Para ver qué supone el reconocimiento en la práctica, la única descripción disponible es la de la crónica de 2022, que lo presentaba como una delimitación oficial hecha con los ayuntamientos, una herramienta para facilitar la gestión y la protección, y la puerta a labores de seguimiento por parte de la Conselleria, así como a líneas de ayuda, proyectos de restauración y educación ambiental. Son efectos atribuidos entonces por la administración autonómica, no consecuencias que establezca la resolución del Estado.

La misma información explicaba que la mayoría de los espacios eran pequeñas masas de agua interiores, a menudo temporales, y que el embalse de La Pedrera era el único de gran tamaño del grupo. También recordaba un argumento habitual entre quienes gestionan estos ecosistemas: los humedales pequeños pueden concentrar más biodiversidad por unidad de superficie que los grandes. Es una apreciación de esa fuente; la resolución del BOE no entra en valoraciones ecológicas.

Lo que falta por saber

El texto no permite responder a varias preguntas prácticas:

  • Cuántas hectáreas suma exactamente cada humedal dentro del inventario nacional.
  • Si la inclusión cambia algún régimen de uso en terrenos concretos.
  • Qué calendario siguen otras comunidades autónomas para actualizar sus propios inventarios.

Tampoco se puede decir, a partir de los documentos consultados, cuántos humedales tiene hoy la Comunitat Valenciana en el inventario estatal.

Lectura de TodoWeb

Una resolución de este tipo rara vez abre telediarios, pero ilustra cómo se construye el mapa oficial de la naturaleza: espacio a espacio. Si ambos textos corresponden al mismo trámite, entre el acuerdo del Consell (mayo de 2022) y el BOE (octubre de 2026) habrían pasado más de cuatro años. Lo comprobable es que siete lugares ya figuran con nombre y código en un registro nacional. Su valor práctico dependerá de lo que la administración haga con ese reconocimiento, algo que este texto no determina.

Días antes, el Gobierno aprobó otra norma de territorio y naturaleza, el real decreto que desarrolla la Red Nacional de Vías Pecuarias. Más información de servicio y actualidad está en la sección de Actualidad.

Fuentes

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